El dispenser es la herramienta que más clientes fideliza: quien tiene tu equipo en la casa o en la oficina difícilmente le compre el agua a otro. Pero cada equipo es plata tuya parada en la calle, que se gasta, se rompe y hay que limpiar. El alquiler es la forma de que esa plata vuelva.
1. Cuánto te cuesta tener un dispenser en la calle
Antes de poner un precio, sumá lo que te cuesta cada equipo por mes:
- La compra del equipo, dividida por los meses que te dura. Un frío/calor cuesta bastante más que uno natural y tiene más arreglos.
- La limpieza y sanitización periódica que indica el fabricante: tu tiempo y los productos.
- Los arreglos y repuestos: canillas, compresor, resistencias.
- Los equipos que no vuelven o vuelven rotos: poné un porcentaje chico para cubrirlos.
Esa suma es tu piso: un alquiler por debajo de eso es perder plata con cada equipo, aunque el cliente compre agua.
2. Poné el precio y separalo del agua
Con el piso claro, mirá cuánto cobran otros repartidores de tu zona y cuánta agua compra cada cliente. Lo más ordenado es tener un alquiler mensual fijo por tipo de equipo (natural o frío/calor) y cobrarlo como una línea aparte, no escondido en el precio del bidón. Así el cliente entiende qué paga, y vos ves de un vistazo cuánto te dejan los equipos cada mes.
Si querés premiar a los que compran mucho, hacelo con una regla simple: por ejemplo, sin alquiler a partir de cierta cantidad de bidones por mes. Una regla escrita evita discusiones de "a fulano no le cobrás".
3. Qué dejar por escrito
No hace falta un contrato de abogado. Alcanza con una hoja firmada, o un mensaje de WhatsApp que el cliente responda aceptando, que diga:
- Qué equipo se lleva: tipo, marca y número de serie.
- Cuánto paga por mes y cada cuánto se revisa el precio.
- Que el equipo es tuyo y se devuelve si deja de comprarte.
- Qué pasa si se rompe por mal uso o no aparece.
4. Llevá la cuenta de cada equipo
Con pocos clientes, alcanza con la memoria. Con cincuenta equipos en la calle, no: te vas a olvidar de cobrar alquileres, no vas a saber qué cliente tiene el frío/calor que te falta, y los equipos de clientes que se fueron van a quedar perdidos. Anotá de cada cliente qué equipo tiene y desde cuándo, y marcá cada mes quién pagó el alquiler.
En Nexo Repartos cada cliente tiene cargado su dispenser (natural o frío/calor). El alquiler se cobra con un botón desde la hoja de ruta, aunque ese día no baje agua: queda como deuda si no paga en el momento, no toca el stock y no cuenta como una compra de agua. Y en la cuenta del cliente queda separado del agua.
5. Revisá los números cada tanto
Una vez por año, o cuando suben mucho los equipos, repasá la cuenta del punto 1. Si un alquiler quedó por debajo de lo que te cuesta el equipo, avisale a tus clientes con un mes de anticipación y actualizalo. Es mejor un ajuste chico y avisado que uno grande de golpe.